Pensamiento, amor y locura (Prosa poética)
Pensando del pensar, de este mono y sus monerías, surgía en mi una insistencia acuciante. Tratabase del amor que, llena de temor cualquier intento flagrante. El amante, con sus vainas, desenvaina una espada errante, yerra de tanto blandirla sin cortar el aire. Sólo queda tras la vallas y, en boca un: ¡vaya! Otro amante sin amante. Seguramente, en su mente, evoca la fina raya entre amor y locura. Revoca también los hilos del pensar, tan bien tejidos al techo tejado y el pecho rasgado, para luego delirar e hilar uno a uno, cuando una nueva aventura, cura, la locura de atreverse a soñar. Tal vez escribo sin cordura, para aliviar la penuria. Más acaso el lector habrá quedado sin hilo rector de su lectura. Por eso retomo con mesura el tema central: no miento cuando del pensamiento, subrayo su gran capacidad; pensar lo impensable, el anti-pensamiento. Creerá una deidad quien ostente tal habilidad, pero sorprende a los mortales al ver en los humanos una chispa de luz en la oscurida...